Editorial |22 Feb 2012 - 11:00 pm

Editorial

Una labor pendiente de la diplomacia

Por: Elespectador.com

El histórico beneficio de la inmunidad diplomática mantiene su actualidad. No hay que pensar en la Guerra Fría para entender la necesidad y justificación de la ventajosa figura.

Las todavía recientes tensiones entre Venezuela y Colombia dan prueba de sobra de lo que habría sido si nuestro cuerpo diplomático —o el de nuestro vecino en el país— si no hubiese estado protegido por la legislación internacional. Sin embargo, como todas las demás, esta legislación tiene sus usos y también sus abusos. No está pensada, por ejemplo, para que diplomáticos o consulares, tras cometer infracciones de tránsito, atropellen a civiles. Mucho menos para que, impasibles, se resguarden en sus autos y escoltas en lugar de auxiliar a la víctima. Ni tampoco para que —agravando el cinismo de la situación— envíen, en compensación, flores a la clínica.

Sin embargo, hace dos años, esto fue lo que sucedió con Clifford Neal, funcionario de la Embajada de EE.UU., tras atropellar a María Stella de la Ossa, colombiana que, tras múltiples cirugías, todavía hoy padece complicaciones del accidente. “¿A quién acudo ahora? ¿A la corte celestial?”, se preguntó el esposo de la víctima en una entrevista concedida a El Espectador, días después de que, en diciembre pasado, la Sala Civil de la Corte Suprema dictaminara que el caso del accidente no se ajustaba a las excepciones para iniciar un proceso judicial contra diplomáticos. Y es verdad que no lo hace. Pero también es cierto que nunca se debió llegar a tener que demandar a la embajada estadounidense: ésta debió o bien presentar el caso ante sus propios tribunales, o bien levantar la inmunidad diplomática del funcionario. Antes que en la legislación mundial, es en estas iniciativas de responsabilidad —humana, si se quiere— que se basa la confianza entre naciones. Es una vergüenza que la inmunidad se traduzca en impunidad de manera tan cándida.

Ofende también la pesadilla que sufren algunos de nuestros ciudadanos al ser injustamente incluidos en la llamada Lista Clinton. Esta lista, emitida por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, relaciona a todas las personas o entidades del mundo con las cuales ese país prohíbe internamente cualquier negociación por su sospechada vinculación con el narcotráfico. En Colombia tal política no tiene efecto jurídico alguno, pero, como sucede siempre con las políticas de las potencias mundiales, éstas terminan rebasando su territorio en la práctica. En Colombia, estar en la lista significa morir civilmente: ni un trabajo, ni un crédito, ni tan siquiera una tarjeta de ahorros le son ofrecidos a las personas allí relacionadas por el miedo —bien fundado— de todos los demás a terminar también listados.

En estos días, el reconocido abogado Carlos Gamboa fue excluido de la lista tras lo que con razón ha descrito como los dos años más amargos de su vida. Entre las injusticias más sonadas estuvo en su momento la inclusión de la familia Mor Dale. Pero así como están los más sonados, también están los menos visibles, como el de Tito Cartagena, bodeguero de Drogas La Rebaja, o de María Isabel Merchant, la mujer que ayudaba a lavar los pocillos de los tintos. ¿Cómo se van a defender ellos? ¿Acaso es fácil? ¿Acaso es barato? No es menor el peso para las personas que terminan en la lista por negligencia de los funcionarios estadounidenses. Ni tampoco es menor el hecho de que, desde 1995, de todas las personas e instituciones del mundo removidas de la lista por no merecer estar allí, el 83% han sido colombianas. Nuestra diplomacia tiene, sin duda, una labor pendiente: una cosa es que las potencias sean potencias, y otra, muy diferente, que nosotros permitamos, sin siquiera patalear, tales atropellos.

  • Elespectador.com| Elespectador.com

4.666665
Opinar| Enviar | Imprimir |
6

Opiniones

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión.
Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado.
Regístrese o ingrese aquí



Opciones de visualización de opiniones

Seleccione la forma que prefiera para mostrar las opiniones y haga clic en «Guardar» para activar los cambios.
Opinión por:

luispuyana

Jue, 02/23/2012 - 09:01
INTERNAMENTE OCURREN COSAS PEORES, como también acaba de informar la revista Semana, en: 'EL VIDEO QUE EL GOBIERNO NO QUIERE QUE VEAMOS', en la que el gobierno de Santos con su fuerza pública ARREMETE SALVAJEMENTE CONTRA LOS PESCADORES EN LA TRISTE FAMOSA REPRESA EL QUIMBO, en Huila. Represa que destruira buena parte del medio ambiente, entre selvas y ríos. y tumbando obras de canales que les costaron al Estado una millonada para encauzar las aguas para el CULTIVO DE NUESTROS ALIMENTOS ESO SI ES ESPANTOSO, SEÑOR EDITORIALISTA.
Opinión por:

luispuyana

Jue, 02/23/2012 - 08:56
LO QUE DEBE INVESTIGAR CON TENACIDAD LA DIPLOMACIA SON LOS CRÍMENES DE LAS MULTINACIONALES, como la revista Semana en asocio con VERDAD.ABIERTA, nos acaban de notificar hoy, que la multinacional Frontino Gold Mines fue aliada con la fuerza pública en la masacre de Segovia ocurrida el 11 de nov1988, fulminando a 43 personas. Reiterando que esas MULTINACIONALES GOZAN DE MUY BUENA IMPUNIDAD, desde la masacre de las bananeras de 1928, en la que el escritor Gabriel García Márquez, en su novela CIEN AÑOS DE SOLEDAD, NOS CUENTA QUE FUERON 3.000 TRABAJADORES LOS ASESINADOS.
Opinión por:

suesse

Jue, 02/23/2012 - 08:47
Tan chistoso el editorialista hoy!! Aun no es viernes! Pedirle a la "diplomacia" criolla, o mejor, al Jefe de Estado y a quienes toman ( supuesta y formalmente, la verdad sea dicha) decisiones que vayan en contravía del poder real en este pueblo, en esta colonia gringa no declarada, pero cierta, que es Locombia, es poco menos que inocente. Colombia, una nación soberana, y más frente a USA? Permítame reír!! Este país y sus agentes actúan de forma firme frente a todo tipo de foráneos que no sean gringos, piden lo imposible para dejarlos entrar (sobre todo, si son países aun más débiles que el nuestro), pero la reciprocidad es un principio que se desconoce. Pedirle dignidad a un país cuyos presidentes recientes han aspirado y aspiran a que seamos el Israel de ALatina es un despropósito!
Opinión por:

manuelmejia

Jue, 02/23/2012 - 06:17
Hoy se quejan ustedes,con cinismo y demagogia.El presidente del Ecuador fue víctima del"cuarto poder",a punta de mentiras de calumnias lo asimilaron al peor de los asesinos,complacían ustedes a esos"imperios"que hoy piden combatir.Ayer no más,esos imperios asesinaron a líderes de otros paises,sólo por la insaciable sed de saqueo y robo que son su credo.Apoyaron de forma abyecta la"diplomacia"verdulera del nefasto narcoparamesías paisa.Pregonaban sus horribles calumnias en contra de personas honorables;avalaron ustedes,con repugnante complicidad,las mentiras contra Piedad Córdoba.Me pregunto,de cuánto sería"el sobre"que pasaron esos"prociudadanos",para conseguir el editorial de hoy.
Opinión por:

luispuyana

Jue, 02/23/2012 - 04:45
Y QUE SE DICEN DE LAS VIOLACIONES DE NUESTRAS MUJERES POR PARTE DEL EJÉRCITO DE LOS EE.UU. que se cometieron en los tiempòs del uribe. Y de que el imperio gringo reclame que tal o cual ciudadano no ciudadano de los EE.UU. se la aplique el Derecho Internacional por delitos cometidos de lesa humanidad, CUANDO DICHO IMPERIO NO HA SUSCRITO DICHA LEY, pues su personal militar también goza de inmunidad. O QUE SUS EMPRESAS MULTINACIONALES TAMPOCO PUEDAN SER JUZGADAS EN COLOMBIA POR EL APOYO A PARAMILITARES. APLICAN LA LEY DEL EMBUDO, LO ANCHO PARA ELLOS Y LO ANGOSTO PARA LOS CIUDADANOS VÍCTIMAS DE SUS ATROPELLOS.
Opinión por:

suesse

Jue, 02/23/2012 - 08:55
Es que lo más patético no es sólo que ellos vengan y hagan lo que quieran, sino que aqui nadie o pocos se atreven a pensar, aceptar o siquiera, considerar, que lo que se hace con mucha gente son abusos e ilegalidades. Y que los agentes que deberían defender los intereses nacionales no hagan nada, no solo porque no "puedan" frente a la superpotencia, sino porque la verdad, no quieren, o peor, no consideran que lo que hacen, sea algo malo. Somos el hazmerreír de todo el norte de este planeta, pues saben bien que aqui, ni cuerpo diplomático hay que se respete, que afuera, la gente que representa a este país si acaso, lo hace a nombre propio, nunca de una sociedad que no siente "suya", y que terminan muchos de ellos es haciendo negocios privados. Politica exterior? Cual?

Publicidad
Publicidad
Suscripciones El Espectador

Edición impresa

Suscríbase
 
Círculo de experiencias

ACTIVE LA LLAVE DE SUS PRIVILEGIOS

Beneficios para suscriptores

CONÓZCALOS
 
 

El uso de este sitio web implica la aceptación de los Términos y Condiciones de COMUNICAN S.A. Todos los Derechos Reservados D.R.A. Prohibida su reproducción total o parcial,así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Reproduction in whole or in part, or translation without written permission is prohibited. All rights reserved 2012