Bogotá |21 Feb 2012 - 10:48 pm

Un contrato interminable

Interventor reclama mayor eficiencia

Por: Verónica Téllez Oliveros

Contratista del IDU denuncia que, aunque cumplió, lleva tres años sin que le paguen.

Guillermo Ángel Reyes hizo la interventoría de obras en el suroccidente de la capital, entre 2007 y 2009.     /David Campuzano Guillermo Ángel Reyes hizo la interventoría de obras en el suroccidente de la capital, entre 2007 y 2009. /David Campuzano

Además de los grandes escándalos que ha enfrentado el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) por cuenta del carrusel de la contratación, un nuevo problema parece emerger para esta entidad: se trata de las gestiones tardías en la liquidación a un contratista que, a diferencia de los implicados en el carrusel, sí le cumplió a la ciudad.

Guillermo Ángel Reyes, ingeniero civil de la Universidad Nacional, es víctima de los lentos procesos administrativos del IDU. Su historia se remonta al año 2006, en épocas del alcalde Luis Eduardo Garzón, cuando Reyes ganó mediante concurso la adjudicación de un contrato para adelantar la interventoría administrativa, técnica, financiera y ambiental al diagnóstico y mantenimiento de vías en Bogotá, a través del programa Brigadas de Reacción Vial. Sin embargo, casi tres años después de haber terminado el contrato, aún no ha sido liquidado por completo en el IDU.

Esto quiere decir que, además de tener retenido un pago correspondiente a cerca de $50 millones, Reyes, representante legal del consorcio Vías Bogotá 2007 y encargado de ejecutar el contrato, ha tenido que seguir realizando trámites administrativos, como las declaraciones del impuesto de industria y comercio y la retención en la fuente. Los consorcios “son entidades que siguen vivas. Así no estén haciendo nada y así las declaraciones se hagan en cero, implican trámites aquí y allá”, señala el ingeniero, quien agrega que la entidad les debe a los contratistas  entre $400 y $500 millones.

El proceso de liquidación del contrato representado por Reyes, que se desarrolló en óptimas condiciones, como lo expresa el IDU en una de sus respuestas al ingeniero, se empezó a extender en diciembre de 2008. En esta fecha, el contratista a quien el consorcio Vías Bogotá 2007 debía hacer la interventoría solicitó que se le reconocieran mayores costos por la ejecución de las obras de mantenimiento vial. En junio de 2009 la interventora emitió su concepto ante el IDU, con lo cual esperaba la liquidación de su contrato.

Pero “terminamos envueltos en un proceso vergonzoso, de cambio de funcionarios, de empleados a quienes tuvimos que objetar por considerar que no estaban haciendo su labor y perdían los documentos dilatando más las cosas”, indica Reyes.

Esta cadena de gestión ineficiente se relaciona con el “desastre que son los archivos, pues los funcionarios pidieron en septiembre de 2011 informaciones y documentos que se produjeron dos años atrás”, como el de reconocimiento de mayores gastos al contratista de la obra, señala Reyes. Sin embargo, el ingeniero asegura que en diciembre de 2011 presentó la información requerida.

El Espectador buscó durante dos semanas a los funcionarios encargados de esta liquidación en el IDU. En un primer momento se nos dijo que el señor Álvaro González, subdirector técnico de Mantenimiento Vial, era responsable del asunto, pero él dijo que no lo tenía claro y que necesitaría un par de días para identificarlo. Sin embargo, una semana después aseguraron en la entidad que González ya no trabaja en el instituto. Nadie más da razón del caso.

Hoy, el Consorcio de Guillermo Ángel Reyes espera la liquidación definitiva de su contrato con la firme decisión de no volverse a presentar a las convocatorias del IDU. Reyes concluye: “Esto ha implicado un desgaste de funcionarios en el instituto, cuando, por otro lado, la ciudad se está acabando”.

vtellez@elespectador.com

  • Verónica Téllez Oliveros | Elespectador.com

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solarium50

Mie, 02/22/2012 - 12:01
fácil,hable con doña clara ,con eso de paso inauguran las obras .
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Trancos

Mie, 02/22/2012 - 10:11
Si el interventor jode y medianamente obligan a hacer las cosas, que tal en este país sin interventoría en las obras cicivles, en los mega proyectos, en especial con la ambiental. Qué tal, sin interventoría. Existen presiones de todos lados para que el interventor mire para otro lado o acepte chambonadas o deje hacer y deje pasar. QUé tal este país sin interventorías....
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Trancos

Mie, 02/22/2012 - 10:08
A este ingeniero le deben una suma apreciable. Quedar debiéndole dinero a la gente en este país es una costumbre. EN el sector petrolero,si en el sector petrolero, le roban salarios, liquidaciones al personal técnico y obrero. Incluso a profesionales y hay de quien reclama, porque de una vez es considerado de la USO. Reclamar por sus derechos, que se le pague a una persona que ha cumplido consu contrato es un derecho, pero en Colombia no se puede reclamar. Es vetado inmeditamente y consiga trabajo después. Hasta en Ecopetrol ocurre eso con sus contratistas. La ANH, ni mu; el Ministerio de Protección Social, ni mu. Y por hacer eso, entonces se es vetado.
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Edilberto Alvarado

Mie, 02/22/2012 - 08:31
Lo más seguro es que los nuevos funcionarios del IDU quieran su tajada, pero el contratista ya les dió la tajada a los antiguos. Sr Contratista le tocó bajarse del 40%. 20% que ya le pagó a los anteriores y 20% a los nuevos. Recupere alguito!
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Desvinculado

Mie, 02/22/2012 - 06:43
¿Para qué las interventorías? Ya es bien claro que no sirven y es mejor no tenerlas porque, fuera de lo que cuesta su "trabajo" como parte de la obra, estas afirman que se entrega un trabajo bien hecho y las autoridades están en la obligación de creerles. Cuando las obras se "desarman" a los pocos meses por defectos de calidad las interventorías no aparecen como responsables. Mejor sería no recibir trabajos ni desembolsar los pagos hasta que las instituciones que los contratan verifiquen el cumplimiento directamente y con responsabilidad penal de los funcionarios encargados --o cualquier otra fórmula porque ningún otro sistema puede ser peor en la práctica que el actual.

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